El dato: un haz de luz que reescribe un bit magnético
Ingenieros de la Escuela de Ingeniería Jacobs de la Universidad de California en San Diego lograron invertir la orientación magnética de un material usando un láser ultrarrápido cuya forma y tamaño fueron diseñados a propósito (UC San Diego, 2026). En los discos y memorias magnéticas, cada dato se guarda en una zona diminuta cuyo magnetismo apunta en un sentido o en el contrario: un 0 o un 1.
El trabajo se publicó en la revista Nature Communications con el título “Optical beam shaping induced reconfigurable magnetic domains” (Khalid et al., 2026).
Contexto: qué cambia respecto a lo anterior
La conmutación magnética con luz ya se conocía, pero solo funcionaba en pilas delgadas de hasta tres capas. El equipo la logró en un material de nueve capas alternas de platino y cobalto (UC San Diego, 2026). Además, al concentrar el haz por debajo de 1.36 micrómetros, el cambio dejó de depender de la helicidad de la luz, es decir, del sentido en que gira su campo eléctrico (Interesting Engineering, 2026).
Según los investigadores, este tipo de conmutación podría ser más de mil veces más rápido que los métodos que usan un campo magnético externo. El autor principal, Abdoulaye Ndao, explicó que mientras más pequeño sea el haz, más pequeña y densa puede ser la memoria (UC San Diego, 2026).
| Parámetro | Resultado |
|---|---|
| Material | 9 capas de platino y cobalto |
| Tamaño crítico del haz | 1.36 micrómetros |
| Velocidad potencial | Más de 1,000 veces la de un campo magnético |
Qué significa para México
- Para la industria electrónica: México exporta equipo electrónico y de cómputo; los avances en almacenamiento definen qué componentes se fabricarán en los próximos años.
- Para los proyectos de semiconductores y centros de datos: memorias más densas y de menor consumo reducen el espacio y la energía por dato almacenado.
- Para centros de investigación: la fotónica y los materiales magnéticos son líneas en las que universidades y centros públicos del país pueden vincularse con la industria.
Lo que sigue
El equipo busca reducir el haz a unos cientos de nanómetros, integrar láseres ultrarrápidos en chips y encontrar materiales compatibles con láseres convencionales, que hoy son el principal obstáculo para llevar la técnica a dispositivos comerciales (UC San Diego, 2026).
Opinión del Editor: todavía es investigación de laboratorio, pero apunta a cómo se guardarán los datos. El comunicado completo está en el sitio de UC San Diego.

